La nueva contabilidad, es decir, el Nuevo Plan General de Contabilidad, implica una remodelación muy profunda en la contabilidad española y, por tanto, en los planteamientos fiscales, en el marco del Impuesto sobre Sociedades.
Partiendo de la premisa que la base imponible del Impuesto sobre Sociedades arranca del resultado contable ajustado en los preceptos legales establecidos, el conocimiento profundo de la Nueva Contabilidadd constituye una determinada exignecia.
Los principios contables y la idea máxima de la imagen fiel, en cierta manera, se rejuvenecen con la nueva normativa, predominando el fondo económico sobre la forma jurídica lo que nos lleva a una serie de reflexiones.
El resultado del ejercicio esta marcedo por las corrientes de ingresos y gastos. La pregunta es: ¿los ingresos de la Nueva Contabilidad siguen siendo exactamente los mismos que antes, los de aplicación hasta el 31 de diciembre de 2007?, y ¿los gastos?. La respuesta es negativa. El concepto de ingreso se remodela, mientras que el gasto se mueve en unas coordenadas algo distintas. La calidad del resultado merece una atención muy particular, al englobarse los gastos extraordinarios de toda la vida como resultados de explotación.
La calificación de los activos constituye otro punto de vista para la reflexión. Porque la noción de propiedad económica se impone sobre la tradicional propiedad jurídica. Las activaciones un poco sorprendentes, con la Nueva Contabilidad, están al orden del día.
Y prácticamente lo mismo hay que decir al hablar de los pasivos y del patrimonio neto. La exigibilidad de acuerdo con la sustancia económica impera por encima de las formas jurídicas e incluso de las legales que revisten algunas transacciones. Otro retro con el cual hay que afrontar el estudio reflexivo de la Nueva Contabilidad.
Como consecuencia el protagonismo del Impuesto sobre Sociedades es indudable. Cambian sus moldes y es indispensable conocer la nueva forma del mismo.
Pretendemos, desde contaclic.com, analizar y estudiar su primer proceso de cierre contable, ajustarse a las nuevas formas y conceptos. Nuestro personal, asesores y consultores, están perfectamente formados y preparados para realizar esta tarea con las máximas garantías hacia nuestros clientes.